Reducir el consumo de gas

El gas natural es un hidrocarburo, es decir, una sustancia compuesta por carbono e hidrógeno de origen fósil, el cual es utilizado como combustible, por lo tanto, es muy inflamable. Para elegir la mejor opción a la hora de contratar la luz y el gas hay que informarse.

Para pensar en cómo reducir el consumo de gas, debemos primero tener razones por las cuales sea necesario, por ello sería bueno primero considerar no solo qué es o para qué sirve sino de qué está hecho.

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¿De dónde proviene el gas natural?

Este compuesto por ser de origen fósil se crea durante millones de años bajo la superficie terrestre a partir de restos en descomposición de animales y materia orgánica. El gas forma en su nido una bolsa de aire, la cual es encontrada en yacimientos de petróleo. Sin embargo, también puede ser conseguido en la tierra por si solo a grandísimas profundidades.

Procesamiento

Luego de ser extraído, pasa por un tratamiento especializado en el cual es separado de ciertas sustancias que lo componen, quedando solamente con el etano y el metano, de esa forma acaba convirtiéndose en el gas natural que conocemos. Este es uno de los recursos más económicos, pero a la vez es contaminante, por ello debemos reducir el consumo de gas.

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¿Por qué el gas natural es un contaminante?

Durante la extracción del gas se produce una de las mayores causas de la contaminación ambiental: los gases de efecto invernadero. Debido a sus propiedades, al ser este descubierto es liberado de forma inverosímil hacia la atmósfera, llevándose con él la radiación infrarroja que emite la superficie del planeta causando el sobrecalentamiento.

Este es uno de los combustibles que presenta a la atmósfera menos gases contribuyentes al efecto invernadero. Sin embargo, el metano es el elemento químico que puede producir un daño más de 20 veces mayor al dióxido de carbono.

Efectos negativos

Es válido mencionar que este es un producto extremadamente delicado en cuanto su manejo, por sus altas propiedades inflamatorias es increíblemente peligroso.

Es importante tener presente que, en caso de una fuga, el principal efecto del gas natural en nuestro cuerpo es la asfixia, ya que crea dificultad en la búsqueda de oxígeno, resultando así una pérdida de conciencia inevitable.

El gas que, a consecuencia de la fuga, ha entrado en nuestro sistema respiratorio nos puede traer enfermedades respiratorias por su gran cantidad de componentes nocivos para el ser humano.

Sabemos que el gas es esencial a la hora de cocinar, para mantener la temperatura de nuestros hogares a un nivel agradable y para nuestro cuerpo cuando tomamos una ducha caliente. Sin embargo, después de pasar por un arduo trabajo de extracción no pasa desapercibido por nuestra atmósfera, no podemos darnos el lujo de desperdiciarlo.

¿Cómo reducir el consumo del gas?

Para empezar, es bueno ante todo verificar el buen funcionamiento de nuestra red, para ello existen especialistas que pueden encargarse de medir los niveles de gas que pasan por nuestras tuberías y asegurarnos de que no existan fugas indeseadas. Descubre en este enlace un nuevo dispositivo para detectar fugas de gas y saber como calcular la eficiencia energetica. Además, hay que saber diferenciar entre el consumo de una casa unifamiliar y el de un apartamento.

Algunas recomendaciones

Podemos cambiar alguno de nuestros equipos de flama continua como la estufa y los calentadores, por otros que sean ahorradores. Existen dispositivos eléctricos actualmente que se encienden solo a la hora del uso.

Mantener el regulador de los calentadores a un nivel aceptable y evitar tenerlo en su máximo potencial al menos que sea necesario, pues así se evita un uso innecesario del recurso.

Al momento de cocinar nuestros alimentos, es bueno utilizar ollas a presión las cuales hacen el proceso de cocción más rápido, acelerando no solo el tiempo que se pasa en la cocina, sino que también permite ahorrar gas.

Mantener nuestras ollas y sartenes tapados para que el calor se concentre, tener la llama a un término medio y procurar que nuestro utensilio se encuentre en todo el centro de la estufa para que el calor se extienda uniformemente, de ese modo también evitarás daños en ellos.

En épocas de frío, se debe procurar bañarse al mediodía, ya que en las mañanas y en las noches las temperaturas son más bajas y el termostato incrementará su potencia para calentar el agua.

Cuando salgas de vacaciones o te ausentes por un periodo de tiempo largo es conveniente cerrar la llave de paso del gas, no solo como sistema de ahorro, sino también como una precaución.

En caso de adquirir un calentador nuevo o cualquier equipo, verifica que sea de la mejor calidad.

Verifica si tu calentador es nuevo, descubre cuál es su nivel óptimo de trabajo y trata de mantenerlo en los márgenes que este te presenta. De esta forma no sobrecargarás tu equipo, esto evita no solo el uso excesivo, y quizás innecesario, sino también para alargar el tiempo de vida de tu equipo.

El gas natural es un recurso no renovable y probablemente su agotamiento sea la causa por lo que no contemos con él en un futuro no muy lejano. Pero si no tomamos consciencia de su uso, es posible que tengamos que buscar alternativas basadas en recursos renovables muchos antes de lo que pensamos y realmente no hemos avanzado tanto como para sustituir una tecnología con otra.

Sobre el biogas

Actualmente, se ha encontrado una alternativa al gas natural. El llamado biogás es una alternativa biodegradable del gas natural ya que se obtiene a partir de desperdicios orgánicos.

La descomposición de estos se obtiene de forma anaeróbica, es decir, en ausencia de oxígeno por una gran variedad de bacterias.

Realmente, el biogás debe pasar por un proceso de refinamiento y extracción de algunos componentes para considerar su uso en sustitución del gas natural normal. Sin embargo, es un avance en la búsqueda de alternativas energéticas.

Estos consejos son una guía para evitar el desperdicio del gas, por lo cual no se trata de suspender de su uso. Sin embargo, existen alternativas que reducirían al mínimo nivel el uso de este servicio. Por ejemplo, el uso de cocinas eléctricas o calentadores de tanques, los cuales están pensados, junto con la iniciativa del ahorro energético, para hacernos más conscientes del consumo responsable.

Debemos tomar conciencia de que nuestros recursos no son inacabables, por lo tanto, debemos evitar desperdiciar, no solo esta, sino cualquier fuente de energía.